¿Necesitas ayuda?

Alexis Vieitez, velocidad con identidad propia: la victoria en Tamaimo que define una trayectoria

Alexis Vieitez, velocidad con identidad propia: la victoria en Tamaimo que define una trayectoria

Desde Automociones Catoira nos adentramos en el mundo de la velocidad y la adrenalina para charlar con Alexis Vieitez, piloto gallego de referencia y ganador de la 50ª Subida Tamaimo, una de las pruebas más emblemáticas del automovilismo de montaña a nivel nacional. Para nuestro equipo es un orgullo poder apoyar y patrocinar a un piloto que representa valores como el esfuerzo, la constancia, la superación y el respeto por este deporte.

En esta entrevista repasamos su reciente triunfo en Tenerife, su trayectoria deportiva, los momentos más duros y los más gratificantes de su carrera, así como su manera de entender la competición.

 

Xermán (Automociones Catoira).- Recientemente, el pasado mes de noviembre, has ganado la 50ª Subida Tamaimo en Tenerife, ¿cuáles fueron tus sensaciones? ¿Qué sentiste al ganar?

Alexis.- Todo fue perfecto, tanto a nivel de público como a nivel de la carrera en sí. Nosotros nunca habíamos salido de Galicia y, en ese sentido, fue una experiencia completamente nueva. Desde el primer momento nos acogieron muy bien. Íbamos con la idea de hacerlo lo mejor posible y se dio la casualidad de que ganamos la carrera.

Desde el primer momento estábamos como en una nube. No estamos acostumbrados a este tipo de eventos, ni a tanta repercusión. Había muchísima gente, tanto en el parque como en el recorrido, y eso impresiona mucho. La respuesta del público fue increíble, muy cercana y agradecida. Nos sentimos muy valorados en todo momento.

La victoria fue una sorpresa, porque había grandes pilotos, como Christian Merli, actual campeón de Europa y cuenta con nueve títulos europeos. Nos conformábamos con hacer pódium, y que la gente disfrutase del espectáculo. Al final él sufrió una pequeña salida de pista y nos hizo subir un escalón que no contábamos con ello y la verdad que pasamos, muy contentos, la meta.

Fuimos a disfrutar, a vivir la experiencia, y al final salió un fin de semana redondo. Nada falló, supercontentos y nos vinimos para aquí con unas cuantas copas.

X.- ¿Cuándo y cómo nace tu pasión por el motor?

A.- Mi pasión por el motor nace desde niño. Mi padre siempre estuvo vinculado al mundo de los coches y eso hizo que el automovilismo formara parte de mi vida desde muy pequeño. Sin embargo, el punto en el que realmente empieza todo para mí fue entre los años 2004 y 2005, cuando mi padre comenzó a competir y bueno, desde ese momento le acompañé a todas las carreras.

No me perdía ningún evento ni ninguna prueba. Siempre estuve metido en el ajo.

En 2014, cuando cumplí 18 años, llegó el momento de dar el paso y empezar a competir yo mismo. A partir de ahí hemos ido creciendo poco a poco, probando diferentes disciplinas y la verdad que muy bien.

X.- Mirando atrás, ¿cuál dirías para ti que ha sido el más emocionante y el peor de tu carrera?

A.- El peor momento de mi carrera, sin ninguna duda, fue en 2019, cuando se incendió el camión con los dos coches de competición. Al final para cualquier deportista o piloto, ver cómo en media hora se quema todo lo que tienes y por lo que has luchado durante años es muy duro. Muy frustrante. Y además viéndolo, sin poder defenderte contra ello, pues quizás fue el peor momento.

En aquel momento yo era un chaval, tenía 25 años, estaba en un buen momento deportivo y fue un aviso importante. A partir de ahí, las carreras no fueron igual de lo que eran antes. Aun así, conseguimos rehacernos. Ese mismo año volvimos a competir, estrenamos coche y, aunque no ganamos la primera carrera, luchamos, fuimos constantes y acabamos logrando un nuevo título con un coche nuevo. Ese fue, sin duda, el mejor momento, porque significó levantarse después de una situación muy difícil.

 

X.- ¿Tienes algún ritual o manía antes de subir al coche?

A.- Todo piloto tiene su costumbre.

Cuando me visto, personalmente, en el hotel o antes de salir de casa, siempre me pongo la ropa ignífuga. Primero el botín derecho.

Al subir al coche, lo hago siempre por el lado izquierdo, nunca por el derecho. Antes de entrar, me visto completamente fuera del coche, sotocasco, casco, me atan el HANS y siempre pongo guante derecho primero.

También tengo la costumbre de persignarme tres veces antes de salir. Siempre hay alguna manía, pues parece que si no lo haces así pues no va a salir todo como esperas.

Soy bastante supersticioso y necesito que todo siga el mismo orden. Siempre lo he hecho así y me da tranquilidad.

 

X.- ¿Qué ruido del coche te pone en alerta inmediatamente al escucharlo?

A.– Yo creo que cualquiera. Cuando vas a mucha velocidad, el ruido es muy difícil de escuchar. Más bien me preocupo por los olores y el humo.

El olor te indica rápidamente si puede haber un problema con aceite, valvulina o líquido de frenos. Cuando aparece humo, lo primero es salir del coche y revisar, no vaya a ser que empiece a arder algo.

 

X.- ¿Hay alguna curva o tipo de tramo que se te dé especialmente bien?

A.– Todos los pilotos tenemos nuestra pista favorita. Para mí fue la Subida a Pintos, en Marcón. Hoy en día no se hace, pero para mí fue mi preferida.

La primera subida que hice y la que ganamos. No sé si es por el trazado, porque la he disfrutado mucho o por el cariño que le tengo, pero la Subida a Marcón es la carrera que mejor recuerdo tengo. Tiene su magia.

 

X.- ¿Qué engancha más ganar por décimas o remontar posiciones?

A.– Todo tiene su atractivo. Ganar por décimas implica gestionar mucha presión, porque cualquier error puede costarte la victoria. Es bonito tener una lucha con compañeros y realmente llevarte el triunfo al bolsillo, pero bueno ganar posiciones es más fácil.

No es lo mismo cuando vas primero aguantar la presión del segundo, que cuando vas segundo intentar alcanzar al primero. La presión la tiene la de adelante y tú en este caso pues vas gestionándote.

Ganar posiciones es bonito. Hemos hecho de todo. Ambas cosas gustan, ambas cosas tienen su aliciente, pero son muy distintas. En unas hay más presión que en otras, pero bueno ambas son chulas y ambas tenemos hecho.

En la Subida A Pontenova íbamos terceros, si no recuerdo mal. Nos estábamos jugando el segundo puesto, aunque estábamos bastante lejos. El trazado estaba entre mojado, seco, seco, mojado… Empezaron a caer unas gotas y, aun así, decidí montar ruedas de seco. El resto salió con ruedas de mojado.

Teníamos una diferencia de unos tres segundos y pico. La verdad es que había sido un fin de semana desastroso. A veces no tienes el día y no se puede ni ganar ni, casi, intentarlo. Pero en la última manga salimos decididos. Como digo yo, salí un poco a tumba abierta, pensando: perdidos ya estamos, así que hay que intentarlo.

Antes de arrancar ya nos habíamos dado la enhorabuena abajo. Teníamos muy claro dónde había que atacar y era el momento de que yo diera un poco más. Y salió bien: recuperamos esos tres segundos y pico.

No es la primera vez que lo hacemos, pero tampoco podemos acostumbrarnos. No se puede ir siempre a ese ritmo ni a ese nivel de locura.

 

X.- ¿Prefieres correr en seco o en mojado? ¿A qué te adaptas mejor?

A.- Somos rápidos en ambas partes. En Galicia competimos mucho en mojado y eso nos ha dado experiencia, aunque el riesgo es mayor. Prefiero que las condiciones estén claras, completamente seco o completamente mojado, porque el cambio complica mucho elegir neumáticos.

Prefiero que, si está mojado, que esté mojado de verdad y no andar con el tira afloja de entre el seco-mojado, que ahí sí que es un poco más complicado un poco para todo, para la dirección de neumáticos y un poco para gestionar la carrera en sí, pero bueno ambas cosas me gustan.

Las carreras de agua son distintas a las carreras de seco y yo creo que está bien adaptarse un poco a todo.

 

X.- ¿Prefieres correr más de día o de noche? ¿Cambia mucho tu manera de pilotar?

A.- En la montaña siempre corremos de día. Entonces al final, no nos cambia nada. Quitando un poco la meteorología.

Mientras que en los rallies corremos de noche y es algo que me gusta mucho. Correr de noche exige más concentración y unas notas muy precisas. La visibilidad es menor y la confianza se construye poco a poco, pero es una experiencia muy especial.

Personalmente es algo que me gusta mucho. Los tramos nocturnos se han hecho toda la vida y creo que poco a poco se está perdiendo esa esencia tan propia de los rallies.

Al final es complicado porque en verano, cuando se corre, anochece sobre las diez y pico, y acabaríamos demasiado tarde. No se podrían hacer todos los rallies de noche. Pero bueno, quizá sí se podría meter algún tramo un viernes, por ejemplo. Aunque nos acostemos más tarde y al día siguiente toque madrugar un poco más, la verdad es que es muy divertido.

No a todo el mundo se le da bien correr de noche. Tienes que estar mucho más atento y las notas, en este caso, tienen que estar muy bien redactadas para poder entenderlas y ser igual de rápido que de día. Coger confianza de noche es bastante complicado, porque al final no ves mucho más allá de lo que te permiten los faros.

A mí, personalmente, me gusta correr de noche. De hecho, las subidas suelo entrenarlas de noche para ir más tranquilo. Porque al final, si de noche eres rápido, de día eres capaz de ir realmente bien.

 

X.- ¿Hay alguna carrera que recuerdas con una sonrisa o con cariño, pero que en su día fue un desastre?

A.– Nunca tuve una carrera que saliera realmente muy mal, gracias a Dios. Siempre fuimos bastante regulares en ese sentido. Nuestros coches también respondieron bien, salvo en algún caso puntual por un golpe, y tocamos madera, fueron pocos.

Alguna carrea como la que comenté, la de 2019, que íbamos de terceros, con remontada de locura. Pero, quitando eso, nunca tuvimos una carrera desastrosa como tal. Siempre supimos solventar las situaciones con lo que había y, en general, nos fue bastante bien.

X.– Y bueno, para terminar, ¿cuál sería la trayectoria de tu carrera que te gustaría revivir?

A.- La Subida a Tamaimo, sin duda. Creo que, de todo lo que llevo corrido hasta hoy, nada puede igualar aquel nivel. Fue un cúmulo de muchas cosas.

Al final fue una semana entera de ir y venir fuera. Todo empezó bien: el viaje en barco, unas cuantas horas compartidas con unos amigos mallorquines, buen ambiente y muchas ganas. No fuimos de broma, pero sí con la idea clara de hacerlo bien y de que la gente disfrutara.

Allí los fórmulas no suelen correr, y que a nosotros nos permitieran llevarlos fue un auténtico boom. Todo el mundo quería hacerse fotos, hablar con nosotros… El cariño y el agradecimiento que tuvimos allí no lo tenemos aquí ni de coña. No sé si es porque somos de aquí o porque la gente está más acostumbrada, pero tanto a nivel de organización como de público, creo que aquí todavía hay mucho que aprender de allí.

Y ojo, sin despreciar a nadie. Aquí hay gente muy buena y en muchos momentos nos hemos sentido muy queridos. Pero ahora mismo no estamos en nuestro mejor momento. Tampoco estoy del todo a gusto con el tema federativo, por eso no estoy corriendo lo que me gustaría.

Es verdad que nos hemos comprado un coche nuevo y todavía nos estamos adaptando, pero este año, al menos aquí, la situación es la que es.

X.- ¿Te has planteado irte fuera de Galicia?

A.- Tenemos varias ofertas y bastante gente que nos llama para correr carreras fuera. Con el coche que tenemos ahora y con la experiencia que ya hemos acumulado, creo que es el momento de disfrutar.

Vayamos a la carrera que vayamos, siempre vamos a intentar hacerlo bien. Esa presión siempre está ahí, es inevitable. Pero seguir un campeonato completo supone muchísima presión, y llevo ya unos cuantos años metido en el ajo. Creo que ahora toca no hacer una pausa, porque quizá esa pausa debería haberla hecho en su momento, pero sí cambiar el enfoque.

Las carreras siguen estando en un segundo plano, como siempre, pero ahora más desde el disfrute que desde la pura competición.

Lo que teníamos que hacer, ya lo hicimos: ser campeones. Cuando corrí mi primera carrera con 18 años, el sueño era ser campeones gallegos. Y al final lo conseguimos: cuatro títulos gallegos, dos o tres subcampeonatos, alguna copa de rallies… He corrido un poco de todo.

Y al final sales fuera, como cuando fui a Canarias, donde nadie me conocía, y te sientes como un piloto mundialista. Sin duda, fue una sensación increíble.

X.- Pues muchas gracias por estar con nosotros y esperamos tener de vuelta pronto, con muchas victorias.

Desguaces Catoira
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.